Historia de agosto de 1947

martes

Ayer se celebro el 61 aniversario de la Explosión de Cádiz. Fue un 18 de Agosto de 1947 , plena posguerra, las gentes en la calle pasando como mejor podía el calor. Mi Madre se encontraba en la plaza de toros, en un cine de verano que animaba las noches.

Era un caluroso anochecer de agosto cuando, a las 21:45, explotaron cerca de mil minas rusas submarinas que estaban almacenadas en el Depósito de Torpedos en la Base de Defensas Submarinas de San Severiano, situado en plena ciudad. La explosión borró en un instante todo un barrio de Cádiz, destrozó centenares de viviendas del resto de la ciudad, protegida por las murallas de Puerta Tierra, derribó las puertas de la catedral, de diez metros de altura y situada a más de un kilómetro de distancia en línea recta, rompió cristales de ventanas en Jerez, situada a varias decenas de kilómetros, y dicen que se pudo escuchar y ver el resplandor rojo en Sevilla.

Todos los supervivientes recuerdan con horror cómo de repente se fue la luz y un par de segundos después llegó la enorme onda expansiva, el estruendo, el calor, el polvo, la muerte, el horror. La tragedia se cebó especialmente, como suele ser tristemente habitual, con los más desprotegidos. Muy cercana a los polvorines estaba la Casa Cuna, que quedó completamente devastada y en la que fallecieron una enorme cantidad de niños y las monjas que se encargaban de sus cuidados. Todos recuerdan el rojo del cielo y el rojo de la sangre, el rojo, el color de esa triste noche.

Fue una auténtica catástrofe para la zona. La ridícula versión oficial situó la cifra de fallecidos en 152, la de heridos en 5.000 y los edificios dañados en 2.000, enormemente alejados de las estimaciones de numerosos historiadores, que sitúan la cifra entre las 3.000 y 5.000 víctimas mortales. Se dice que los restos del soldado que estaba de guardia sobre los polvorines fueron encontrados, a unos dos kilómetros del lugar de la explosión.

Mi madre paso toda una noche perdida en la ciudad, las gentes corrían despavoridas, los hospitales no daban abasto y toda la ciudad rezaba entre gritos y llantos.

A los pocos días del suceso se empezaron a valorar hipótesis sobre la causa de esta explosión, fueron numerosas teorías las que surgieron, de las cuales a día de hoy se sostienen algunas de ellas como posibles causas originarias.

La conjura atómica fue sin duda la más alarmante de todas, ya que según esta teoría la explosión se originó debido a unos experimentos con armamento atómico que fracasaron, se tiene constancia de que la empresa Echeverria y Larrinaga durante la II guerra mundial tuvo contacto con ingenieros alemanes de la Kriegsmarine para la construcción de un submarino atómico que funcionara con energía nuclear, además esta misma factoría se dedicó a fabricar buques de guerra desde los años 20 para los alemanes.

La otra versión conspiranoica habla de un sabotaje por parte de la KGB "servicio de espionaje Ruso"

Los defensores de esta teoría sostienen que en un plazo de tres meses España sufre tres explosiones en distintos polvorines, Cádiz, Gran Canaria y Ferrol, todos tienen base de la armada y se posee información de que eran lugares donde los militares alemanes se dejaban ver con frecuencia, pero sin duda lo que más llama la atención es que en las tres ciudades se tenía constancia de que deambulaban por la zona un matrimonio de origen checoslovaco, se rumoreaba que podían ser agentes de la KGB y que posteriormente fueron detenidos, juzgados y condenados de una forma totalmente secreta.

7 Cosas que quiero decirte.:

Elena dijo...

Uf, qué historia...
No la conocía! se me han puesto los pelos de punta sólo de leerla...
Gracias por compartirla, porque estas cosas no deben quedar en el olvido.
Para mí el 18 de agosto es el día de mi santo, y ya.
Un beso

Laura dijo...

Yo sí conocía la historia, Cádiz está ahí al ladito como quien dice. Es una historia tremenda, sin duda, que como bien comentas, afectó a los mas inocentes. Desconocía las hipótesis, cualquiera de ellas puede valer.
Besos.

Carlos Becerra dijo...

Amigo Axioma...

Que bien relada aquella vivencia de la posguerra.

Y como no saberla con una testigo a tu alcance, cuantas pesadillas habrá tenido ella con el recuerdo de aquella noche infernal.

Dicen que La catástrofe motivó el comportamiento heroico de muchos miembros de la Marina que desde las instalaciones de tierra en Cádiz y San Fernando así como desde los buques fondeados en esas aguas, acudieron inmediatamente para auxiliar a las víctimas. Y con el pasar del tiempo varios componentes de la Armada fueron nombrados hijos adoptivos de Cádiz, como agradecimiento a su heroísmo de aquella noche.

Cuenta la historia que la magnitud de la explosión fue tal que el fogonazo pudo verse desde el acuartelamiento militar español ubicado en Monte Hacho (Ceuta). Se formó una nube de hongo visible desde toda la Bahía de Cádiz, Huelva y algunos pueblos de Sevilla. El ruido de la explosión fue oído hasta en la propia capital hispalense.

Así que, imaginemos Axioma lo poderosa que fue esta explosion.

Cuentan algunos testigos que la onda expansiva arrasó el barrio de San Severiano, la Barriada España, los chalets de Bahía Blanca, el Hogar del Niño Jesús (Casa Cuna), el campo de la Mirandilla, el sanatorio Madre de Dios, los cuarteles y los astilleros de Echevarrieta y Larrinaga, en los que se produjeron explosiones menores. En la Casa Cuna murieron muchos niños y hermanas de la Caridad. En los edificios de los alrededores fueron sepultadas familias enteras. El centro histórico se salvó gracias a la Puerta de Tierra, muralla que en 1947 disponía de un solo vano, que pudo amortiguar el empuje de la onda y evitar así que los daños y las víctimas fueran mayores. En un primer momento, las gentes del lugar corrieron hacia el cercano muelle creyendo que había volado el guardacostas "Finisterre", atracado con un cargamento de pólvora, pero se comprobó que estaba intacto. Entre la confusión, se corrió la voz por La Carraca de que lo que había volado había sido el crucero Méndez Núñez, hecho que pronto se desmintió.

AxiomA, tu sabes que los lazos de unión entre España y Argentina (mi tierra natal) siempre han sido muy fuertes, por ello cuando fue esta catástrofe Argentina envió alimentos para los supervivientes, pero parte de ellos no llegaron a su destino, siendo desviados a otros lugares dentro de España,[cita requerida] con objeto de paliar las necesidades de un país aislado internacionalmente, siendo la primer ayuda internacional en llegar.

Bien amigo...
Muy interesante tu post, a mi las historias de posguerra española me gustan de alma, así que disfrute mucho leyendo tu relato.

Un sincero saludo.

CarlosHugoBecerra.

FIFTY-ZEN-50 dijo...

BURIATILLO¡¡¡¡
SERIO el tema, mi madre tenia 20 años cuando paso eso de cadiz y tambien lo contaba mira q quizas desde malaga tambien lo sintieran en el mismo momento???
un dia contare yo la historia q ella decia del buque escuela aleman q naufrago frente a malaga a ver si me documento ok??
un abrazo, espetos y vinito pa tooss

Piel de letras dijo...

Tristes, tremendos recuerdos. Mira como pasaste de ligero a impresionantemente triste en cuestión de publicar post.
De la espuma de melón a la terrible desgracia que sigue vigente en los recuerdos de quienes sobrevivieron a la catástrofe a pesar del tiempo transcurrido.
Hay cosas que no sanan... y que difícilmente sanarán.

Un abrazo

tertulias para perogrullos dijo...

Buff, no tenía ni idea de estos hechos, y eso que son dignos de ser recordados. Muy interesante la historia y muy bien contada. Saludos

Thiago dijo...

Pues cari, te comprendo, sobretodo lo de la cagalera... ¿10 días? pues yo voy por el quinto..

eso si, yo veo tu blog siempre muy inspirado. Tu blog está lleno de vida, aunque sea una vida sencilla de camilla, tele y madre....

Bezos