Malo

lunes

Yo siempre he sido un niño enfermizo, casi de cristal, de porcelana etrusca. De pequeño con mis infecciones de riñón, con el consiguiente traslado a Madrid, operación de cirugía plástica en La Paz y una larguisima rehabilitación que duro hasta los 14 años. Al principio tocaban las revisiones cada 3 meses, luego cada 6 para terminar con una al año. Te sacaban sangre, cateterismos, sondas, que son el peor recuerdo que tengo desde siempre, radiografías, unas tomas de oxigeno con medicina, con una mascarilla muy estrambóticas, pruebas de alergias, que te ponían el brazo lleno de cortes y pinchazos y te lo pintaban con cuadritos.

Nos alojábamos en una pensión justo enfrente del hospital, de la señora Carmen, que termino siendo como de la familia, sus hijas veraneaban en nuestra casa, y su marido Alfonso venia a ver los partidos del Madrid en el trofeo de verano. De ese Madrid me acuerdo del frió invierno, de los restaurantes económicos de Cuatro Caminos, de Galerías Preciados, de los carteles de los cines y teatros, de los bocadillos de calamares, del parque de atracciones, de la plaza de Castilla, de las avenidas inmensas. Viajes interminables en TALGO o Expreso, de mas de 8 horas, locutorios para llamar a casa, como hoy en día con los emigrantes, la movida madrileña de los 80, el destape, la inseguridad ciudadana, el aceite de Colza.

Junto a la pensión vivían un matrimonio, María y Fernando que eran comunistas. Yo por aquel entonces no sabia muy bien que significaba eso, os hablo del 77, y en cenas oí por primera vez hablar de la Pasionaria , de Carrillo y de nuestro paisano Alberti. Hablaban de las palizas, de la clandestinidad y no se que mas, yo me distraía con su perro, al que bautizaron Trosky.

Ya en edad militar, me agarraba 3 o 4 resfriados al año , por lo que me ingresaron en un hospital y fui agraciado con una operación de tabique nasal. Era demasiado valioso para el ejercito como para ponerme tan malito , ¿quien iba a hacer las guardias? menos mal que el enemigo no sabia de ese punto débil.

Pero eso no cambio mi costumbre de coger gripe y resfriados . Además, con la edad te vas dando cuenta de cuando te vas a poner enfermo , "ufff, mañana estoy malo, ya veras!" y todos te miran con cara de " ya esta el hipocondriaco quejica de siempre....". No te equivocas, ya conoces los síntomas y te preparas a conciencia, atacando con la pastillita efervescente que sabe a rayos y huele a naranja , ¿como lo hacen?.

Tengo que decir que ultimamente, desde que cambie de aires, me estaban respetando bastante los males, pero el huracán Mama no hay estomago que lo resista!

7 Cosas que quiero decirte.:

Thiago dijo...

Pero el huracán de tu madre no te atacaba el estómago? entonces pq tienes catarro? Pues abrígate que vienen curvasssss

Bezos

Laura dijo...

Pero cuándo se va tu madre? Que conste que no tengo nada en su contra, pero te quiero en forma. Yo he tenido la suerte de no tener enfermedades graves ni operaciones (toco madera). Cuídate. Besos.

AxiomA dijo...

Thiago......no has leido el post de ayer.....es el estomago lo que tengo mal..... Y mi Mama solo tiene culpa de cocinar bien...lo que pasa es que no me puedo resistir a sus platos!

FIFTY-ZEN-50 dijo...

cuanto me has hecho recordar aquel madrid, y es tal y como tu lo narras y visto por los ojos de un jovencito q esta enfermo con lo cual hay componentes emocionales muy fuertes .......
en aquellos años estaba yo pensando en irme a ese famoso servicio militar y hacerme un hombre........no se si lo logre o sigo siendo el mono soplapollas de simpre...recuperate amigo y no pienses tanto ok?

Piel de letras dijo...

Comer o no comer... he ahí el dilema ¿no? ¡Ay, Axioma! el dolor de barriga es una de las cosas mas horrorosas. Y con tos, ni te digo. Lamento que te sientas mal. Pero ya verás que mañana estarás mejor y mas ligerito.

Saludos y un abrazo

Elena dijo...

Hola!
¿Estás mejor? yo sigo con el estómago dolorido..estos nervios.
Yo de pequeñita nunca estuve enferma (salvo una vez que cogí varicela) Mis hermanos se ponían enfermos, y yo no. Un caso raro...
Ahora sin embargo, por culpa de la oposición y el estrés que conlleva, siempre estoy enferma. No son cosas graves (gracias a Dios), pero siempre están ahí.
A veces me pregunto si todo esto merece la pena.
Y ahora con los meses de penas que me esperan, ni te cuento.
Un besazo y mejórate

tertulias para perogrullos dijo...

Yo siempre agarro un par de catarros al año, pero tanto como tu jajajaja. Saludos