El Domingo amaneció sin lluvias, lo que ya era un signo positivo. Tras varios trasbordos llegamos a la estación de Sants. El Tren salía a las 9:33 y tardaba aproximadamente hora y media en llegar a Port Aventura.

Pensábamos que la parada del tren estaba justo al lado de la entrada, pero no, una caminata de 15 minutos nos llevo a nuestra primera cola, la de la taquilla. A lo tonto ya habíamos perdido una hora de parque y siendo el regreso a las 21:00, implicaba perderse otros 30 minutos al final de la jornada, sobre todo para no perder el tren de vuelta.
Mucha gente, mucha. En la taquilla le damos las tres etiquetas de cerveza para ahorrarnos 6 euros. La chica nos mira con lastima y nos dice “¿solo tenéis tres?” “Si, no pude encontrar más, y mira que busque entre las mesas de los bares, pero ya estaba empezando a dar el cante”. Le caímos bien, y nos descontó 20 euros, el máximo, nos dijo que había llegado gente con etiquetas de más.

Mis nervios estaban en ebullición, no estaba dispuesto a perder ni un minuto más. Y yo cada vez veía mas y mas gente. Nueva cola, entrar en el Parque.
En todas las indicaciones de Web, folletos y carteles te dicen que no permiten entrar comida o bebida al parque, pues ni un control y yo vi a familias con Tupper, bocatas y de todo. Y comer en el parque no es barato que digamos. Ejemplo: 2 bocatas, 2 coca colas y dos de patatas 18 euros. Viva la crisis!
Primera atracción, primera deserción.”Furious Baco” tenia una cola de mas de una hora (hay unos carteles indicativos que te lo dice) así que dimos la vuelta y proseguimos la visita.
La decoración es espectacular, se pasa del oeste, a México o a China y cambia todo, vegetación, color, música. Todo muy bien conseguido.

Llegada a “Stampida” montaña Rusa tradicional, sobre estructura de madera, donde compites por ser el primero. Veo a mi pareja muy convencido “Yo me subo, porque no hace looping y así no me mareo”. Durante el trayecto me llamo de todo, “!!Hijo de putaaaaaa, cabrooooón!!” vamos, como si le hubiera puesto una pistola en el pecho!.
Se acabo el parque para el. Se dedico a las tiendas, espectáculos y restauración.
El parque celebra Halloween decorando todo con carabelas, ataúdes y cosas afines. Hay atracciones tipo “La casa del Terror” que dan menos miedo que la Obregón haciendo de poseída.

Ya a lo lejos divisaba el "Dragón Kahn" y tras recibir un “ te espero en el bar” me puse a la cola. Antes le deje todas mis cosas y al montarme me guarde las gafas en el bolsillo del pantalón.
Solo puedo decir que sentí unas sacudidas bestiales, un insoportable dolor de cabeza y un sudor frío que me encharco toda la espalda. Muy mareado, así me baje, blanco como una nevera. Lo pase muy mal. Hice bien en guardar mis gafas, uno de los pasajeros la perdió.
Tras reponerme con un café entramos a una atracción interactiva, de esas que se mueve los sillones mientras que te ponen una película, no era gran cosa, por eso no guardamos prácticamente cola.

Ahora me tocaba subir a una torre de 100 metros “Huracán Cóndor”, que da mas miedo cuando te suben y te ves allí colgado que cuando te sueltan y caes al vacío, que también es acongojante, pero ni te enteras.
Fui probando todas las atracciones, y ya a las 5 de la tarde estaba muerto, así que tocaba tranquilidad, espectáculos ( uno en la polinesia, y otro en el teatro chino) y visitar tómbolas y tiendas de souvenirs, donde compramos una cometa china con forma de Dragón para decorar la tienda.
La estación estaba a rebosar. Y tener que hacer la vuelta de pie no seria recomendable para nadie. Conseguimos nuestros asientos y toco aguantar otra hora y media pero con gritos de adolescentes histéricos contando sus batallas. Llegada, ¡al Fin¡ a Barcelona.

Madrugamos, metro y bus para el aeropuerto. Maleta repleta de cosas y una cometa de más de un metro y medio liada en papel burbuja. Caravana de mil demonios y llegada 50 minutos antes del embarque. Volamos con Clickair: NO USAR NUNCA ESTA COMPAÑÍA!!!!! . Cobran 20 euros por maleta facturada, y aunque solo llevábamos una, contaron la cometa como otra, así que 40 euros mas a sumar al precio de los billetes de avión. Un robo a mano armada que te coge allí, de repente y que vas a hacer?. Todo esto sin desayunar, rápidamente pasar los controles y buscar la puerta y embarcar. Llegamos a las 11 a Palma, coge el equipaje y a otro Bus que te lleve a casa.

Yo estaba mareado, creo que el Dragón Kahn me echo una Maldición por llevarme a uno de sus hijos, en forma de cometa.